Vive frugalmente

Acaban de despedir a un compañero del trabajo, y eso hizo que me preguntara si la gente, en general, está preparada para afrontar una situación como esta. Nadie puede evitar que lo despidan (lamentablemente, los despidos son algo que ya forman parte de nuestra vida cotidiana), pero lo que sí podemos evitar es que nos sorprenda en una mala situación.

Yo pasé por una experiencia similar hace años, y aunque afortunadamente estuve desempleado menos de 2 meses, puedo decir por experiencia propia que llevar una vida frugal ayuda mucho. Su beneficio es doble: ademas de permitirte ahorrar cuando estás ganando dinero, necesitarás menos dinero para cubrir tus necesidades cuando te quedes sin ingresos.

Hay muchas formas de vivir frugalmente que no necesariamente implican renunciar a comodidades. Simplemente se trata de cambiar algunos hábitos y eliminar de tu vida todo aquello que realmente no necesitas. A continuación te cuento algunas cosas que puedes hacer para vivir frugalmente.

Probablemente, no todas las cosas que voy a decir serán apropiadas para todo el mundo. Si ya has tomado la decisión de vivir frugalmente, elige aquellas que tengan sentido para tí e ignora el resto. Por ejemplo, a mi me encanta la lectura, y me gusta releer los buenos libros. Para mi no tiene sentido intercambiar los libros, o al menos no todos. Los buenos libros prefiero comprarlos y guardarlos, aunque eso suponga gastar más dinero.

Dicho lo cual, ahora sí, aquí están algunas de las cosas que yo hago, y otras que no hago pero que seguro pueden ayudarte:

No compres cosas que no necesitas. Hace poco estuve a punto de comprar una cámara de video porque vi que un familiar tenía una, y me estuvo enseñando todas las cosas fantásticas que podía hacer. El hecho es que no he usado una cámara de video más de 3 veces en mi vida, y cuando la he necesitado siempre ha habido alguien dispuesto a prestármela.

Piensa en la cantidad de cosas que compras por impulso. Cuando te sientas tentado, utiliza la regla de los 30 días: escribe lo que quieres comprar en tu calendario para revisarlo dentro de 30 días; si después de ese tiempo aún sigues queriendo comprarlo, entonces cómpralo. Te vas a sorprender de cómo cambia tu percepción de las cosas después de 30 días.

Ve al supermercado con una lista de antemano. Haz una lista de las cosas que necesitas comprar cada vez que vas al supermercado, y no te permitas comprar nada mas que lo que está en la lista (salvo que recuerdes algo que no anotaste, claro). Un gran porcentaje de las compras que hacemos en el super obedecen más al impulso que a verdadera necesidad.

Come en casa, o come comida casera. Comer en casa no es una opción para mí, pero sin embargo siempre procuro llevarme comida para comer en la oficina. Además de comer mucho más saludablemente, pierdo menos tiempo y gasto menos dinero. Calculo que el ahorro entre prepararme mi propia comida y comer en un restaurante puede ser de un 50% aproximadamente. Si como 5 días a la semana fuera de casa, y una comida cuesta en promedio 12 Euros (estoy suponiendo, hace tiempo que no vivo en España), quiere decir que me ahorro 1.440 Euros al año, descontando las 4 semanas de vacaciones.

En México, donde vivo, comer fuera de casa puede ser realmente barato, pero de todos modos vale la pena el ahorro en dinero, en tiempo y en pastillas para la acidez de estómago.

Vende y adquiere cosas de segunda mano. Es una lástima la cantidad de cosas que tiramos a la basura cuando todavía están en buen estado, sólo porque nos cansamos de ellas. En lugar de tirar lo que no quieras, regálalo o véndelo por Internet, o entre tus conocidos. Así fue como me deshice de la mayoría de las cosas que tenía en España antes de venir a vivir a México, incluidos los muebles de mi casa. El dinero que saqué fue una buena ayuda para reconstruir mi hogar en México.

Antes de comprar algo nuevo, mira si puedes comprarlo de segunda mano. Pregunta a tus conocidos, amigos y compañeros de trabajo. En lugar de comprar un iPod nuevo (350 Euros), es posible que algún amigo o conocido se quiera deshacer de su “vieja” iPod (100-200 Euros) porque quiere comprarse el último modelo.

Intercambia películas y libros. En lugar de alquilar películas, intercambia las que tienes con tus amigos y conocidos. En lugar de comprar libros, intercambia o busca una biblioteca pública cerca de tu casa. Según mi experiencia son muy pocos los libros y películas que vale la pena conservar, y de los que conservo, muy pocos los que vuelvo a leer o ver más de una vez. Si tienes ocasión, píde los libros y películas prestados y pruébalos primero, y después cómpralos si vale la pena.

No pagues por lo que puedes hacer gratis (o casi). En lugar de pagar la membresía del gimnasio, ve a correr a un parque cercano, o compra un kit básico de pesas para tu casa. Cancela las suscripciones a revistas y no compres libros para aprender cosas que puedes aprender en Internet. En lugar de llamar por teléfono móvil para quedar con un amigo, envíale un mensaje SMS, o aún mejor, envíale un correo electrónico.

Si te pones a pensar, te darás cuenta de que las oportunidades de ahorrar son muchísimas.

Aprovecha las ofertas y los programas de fidelización. Yo hago todas mis compras en el mismo supermercado, que me da dinero electrónico por muchos de los artículos de primera necesidad. Cuando hay ofertas de cosas que suelo comprar y que no caducan fácilmente, aprovecho para comprar más cantidad. También tengo una tarjeta de crédito que me abona un 2% de todos los pagos que hago.

Con un poquito de investigación descubrirás muchos establecimientos y programas de fidelización que te permitirán pagar menos por las mismas cosas. En un mes no se nota mucho el ahorro, pero después de un año, créeme que sí.

 

¿Vives frugalmente? ¿Qué otras formas conoces de ahorrar dinero en el día a día?

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2 Responses to “Vive frugalmente”


  1. 1 man noviembre 11, 2008 en 2:27 pm

    Hola pienso que el ahorro debe ser parte de la vida diaria, a mi particularmente me cuesta mantener dinero ya que me creo necesidades innecesarias,me agrada la idea del gim ya que gasto en membresia y en transporte una buena cantidad al año

    saludos

  2. 2 Jero Sánchez noviembre 11, 2008 en 6:17 pm

    @man:

    Todos hemos pasado por ahí. Lo interesante es que basta con un pequeño cambio de hábitos para conseguir resultados asombrosos. De nuevo, el Principio de Pareto en acción 😉

    Gracias por comentar y compartir con nosotros tu experiencia.


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