Reduce el estrés innecesario en tu vida

Todos nos quejamos de la vida tan estresada que llevamos. ¿Siempre llegas tarde a trabajar? ¿Continuamente te salen gastos extras que no habías contemplado? ¿Nunca encuentras las cosas que necesitas? ¿En tu casa siempre se necesita reparar algo? ¿Piensas que no puedes hacer nada al respecto, que eres víctima de la mala suerte?

Aunque parezca mentira, muchas veces estas situaciones son causadas por nuestros malos hábitos. A continuación te propongo algunos cambios que puedes realizar en tu vida para eliminar estas y otras causas de estrés:

Conduce despacio. Una amiga dice que como conducimos el coche conducimos nuestra vida. ¿Será cierto? Lo que sí es cierto es que todos los días veo gente conduciendo como dementes, acelerando al máximo cuando 50 metros más adelante tienen un semáforo en rojo; haciendo adelantamientos por la derecha, arriegándose a tener una accidente, sólo para avanzar dos coches en un embotellamiento; o tocando el claxon apenas unos milisegundos después de que el semáforo se pone en verde, como si los demás estuviéramos ciegos o nuestro único propósito fuera hacerles la vida imposible. No puedo imaginar con qué nivel de estrés deben llegar al trabajo.

Haz de tus trayectos en coche algo relajante. Pon música que te agrade, disfruta del camino. Aprovecha para planificar mentalmente las tareas más importantes del día. O cómo vas a enfocar determinado proyecto. Y si el problema es que vas a llegar tarde, entonces lee el siguiente consejo.

Sal siempre a tiempo a tus compromisos. Reconócelo. La mayor parte de las veces que llegas tarde a un sitio es porque ya saliste tarde. Organízate para salir siempre con suficiente tiempo. Si vas al trabajo, levántate 5 minutos antes; 5 minutos suele ser suficiente para no ir con prisas. Si vas a una reunión, es preferible llegar antes y aprovechar el tiempo para revisar alguna revista o informe que tengas pendiente, o realizar un par de llamadas rápidas. Además de reducir el estrés, tu puntualidad hablará muy bien de tí.

Crea un fondo de contingencias y asegura tus bienes. Mucho del estrés que sufrimos tiene su origen en la falta de dinero… y en el exceso de confianza. Un posible accidente con el coche, tener una avería en tu casa que afecte a tus vecinos, o quedarte sin trabajo, puede comprometer seriamente tu economía y tu vida familiar si no estás preparado. El estrés generado por estas situaciones se verá notablemente reducido si creas un fondo de contingencias para afrontar un imprevisto o cubrir tus gastos durante una temporada. También te ayudará el hecho de tener debidamente asegurados tu coche, tu casa y todos aquellos bienes que sean importantes para tí.

Se ordenado. No encontrar algo que buscas, o la contaminación visual de ver las cosas amontonadas por todos lados, es una fuente importante de estrés. Implementar un sistema de productividad personal como GTD te ayudará mucho a reducirlo. Créeme, sentir que tienes el control, que todo está en su lugar y que podrás encontrar cualquier cosa que necesites, es una sensación muy gratificante. No sólo reducirá tu estrés, sino que aumentará tu productividad.

Dale mantenimiento a tus cosas. No es lo mismo programar un par de días al año para llevar el coche al taller como parte de tu rutina, que tener que cancelar una reunión o llegar tarde a recoger a tu hijo al colegio, simplemente porque el coche sufrió una avería. No es lo mismo dedicar un día al mes a revisar y arreglar los pequeños desperfectos de tu casa, que ponerte de mal humor cada vez que llegas porque no funcionan las luces, la puerta no cierra, o la pared está sucia. Dale mantenimiento a las cosas y reducirás el estrés “auto-mágicamente”.

Resígnate cuando no tengas el control. Y si, después de todo, no puedes evitar una situación, entonces ¿por qué te estresas? Lo que vaya a suceder, va a suceder igualmente. En lugar de estresarte por la situación que estás viviendo, es mejor situarte mentalmente un paso más allá y empezar a pensar en cómo vas a afrontar las consecuencias. Por ejemplo, si vas a llegar tarde a una reunión porque hubo un accidente en el camino, avisa por teléfono, deja instrucciones para que te informen de lo que se trate en la reunión, piensa en la siguiente tarea importante del día, etc. Pensar en la solución, en lugar de en el problema, te ayudará a canalizar el estrés hacia algo positivo.

 

¿Practicas alguno de estos hábitos y técnicas para reducir el estrés? ¿Qué otros conoces? Cuéntanos tu experiencia personal dejando un comentario.

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2 Responses to “Reduce el estrés innecesario en tu vida”


  1. 1 Jose Miguel Bolivar noviembre 3, 2008 en 3:00 pm

    Creo que en general cumplo todos estos hábitos aunque a veces apuro un poco de más cuando tengo que salir a un compromiso.

    Intentar ser realista y no dejarnos llevar por sensaciones sino fijarnos en los hechos, también ayuda a controlar el estrés.

    Un artículo muy interesante y completo.

    JM

  2. 2 Jero Sánchez noviembre 3, 2008 en 3:57 pm

    @José Miguel

    Totalmente de acuerdo contigo. Los típicos “y-si-resulta-que” son muy dañinos. En lugar de imaginar situaciones fictícias, fruto de nuestra ansiedad, es mucho más productivo poner los pies en la tierra y ocuparnos (que no preocuparnos) de lo que en realidad tenemos delante.

    Además, puestos a pensar en lo que podría pasar, ¿por qué no imaginar las cosas buenas? 😉

    Gracias por tu comentario, invita a la reflexión.


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