Una gran parte de nuestro tiempo productivo lo pasamos leyendo todo tipo de material escrito: informes, libros técnicos, blogs, periódicos, revistas, etc. También nos gustaría pasar más tiempo leyendo por puro ocio, para aprender o simplemente para conocer un poco mejor los grandes clásicos. El problema es que no es fácil sacar tiempo para todo eso.
La mayoría de la gente culta lee, en promedio, a una velocidad de entre 200 y 300 palabras por minuto (ppm). Aunque eso te parezca suficiente, los expertos dicen que cualquier persona pueden doblar su velocidad de lectura en muy poco tiempo con los ejercicios adecuados, y con la práctica llegar a velocidades superiores a 1.000 ppm. ¿Sorprendido? ¡Imagina lo que sería aumentar tu productividad entre un 300% y un 500% cuando lees! No más excusas para no leer buena literatura y todos los blogs que te gustan.
Uno de los puntos críticos a la hora de
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Todos tenemos necesidad de mantener documentos para referencia futura. Contratos, reportes, cartas, facturas, recibos… Salvo unas pocas excepciones, casi todos ellos podrían mantenerse en formato digital. La cuestión es, ¿por qué reducir (o incluso eliminar) el archivo de papel, y mantener en su lugar un archivo digital? Principalmente porque archivar y buscar papeles es mucho menos efectivo que hacerlo en el ordenador.
