Uno de los puntos críticos a la hora de implementar GTD es recopilar todo, absolutamente TODO. Si dejas algo fuera del sistema nunca llegarás a estar realmente relajado, tendrás que seguir recordando cosas, y finalmente dejarás de confiar en el sistema y lo abandonarás.
Pero una recopilación perfecta no es suficiente. Si has intentado aplicar GTD alguna vez, te habrás dado cuenta de que todo el sistema tiende a degradarse muy rápidamente. Enseguida aparecen siguientes acciones que ya has completado hace días, citas desactualizadas, etc. Si la información que aparece en tu sistema no es confiable, de nuevo tendrás la tentación de abandonarlo.
La clave para trabajar con GTD de manera relajada es realizar la revisión del sistema de una manera adecuada y consistente. A continuación te propongo un sencillo método para mantener tu sistema GTD confiable y bajo control.
Uno de los mayores peligros a la hora de implementar GTD es caer en la trampa de las herramientas. Por mucho que nos digan que no importa las herramientas que utilicemos, que lo importante es hacer, la verdad es que es difícil resistirse a la tentación de probar cosas nuevas.
Si te gustaron los
Según 

